miércoles, 14 de enero de 2026

Pero ¿Pere Navarro quién diablos se cree que es?

    




Todo se ha ido de madre cuando un simple funcionario del Estado, el director general de tráfico (así con minúsculas, no merece más) se atreve a amenazar a los ciudadanos con la prohibición de acudir a los centros de las ciudades en sus propios vehículos: 
: «Al centro de la ciudad no vas a ir ni con eléctrico ni con diésel ni con gasolina: vas a ir en transporte público y, si tienes prisa, en Uber, taxi o Cabify».
¿Pero quién se ha creído que es este funcionario para amenazar a los ciudadanos?
¿Acaso el coche que se compra no paga impuestos? ¿no paga impuestos la gasolina? ¿no se paga el impuesto de circulación? ¿no tenemos , pues, derecho, después de tantpo pagar, a usarlo como nos plazca?
¿Quién es este individuo para atentar contra la libertad de ir a dónde nos plazca, recogida en el artículo 19 de la Constitución?
Nos imponen una baliza sospechosa, e ineficaz, como un trágala que parece ocultar tramas oscuras como las de las mascarillas (De hecho, hay empresas que están en las dos tramas) y ahora bajo un supuesto riesgo de no sé qué, no demostrado científicamente se nos quiere como siempre coartar nuestra libertad
En derfinitiva: ¿qué coño se ha creído este imbécil?